Centro Cultural Recoleta, 2015. Buenos Aires, Argentina.

The useless mechanism

 Serene, powerful, and enigmatic, the paintings of Juan Dolhare give embody a universe of objects suspended in space and time. This suspension projects its self towards a semantic level. Deterritorialized and devoid of context, these objects seem to only rest on the gravity of their convincing presence. And just in it. Their meaning is as poorly defined as the outline of the gray-bluish fogs that inhabit those immutable depths.

 The objectual inventory is as reduced as the chromatic palette that brings life to this cosmology of metaphysical hue. A perverse chiaroscuro confers realism and depth to improbable artifacts   that stand out on clear-cut areas. Some graphics resources - surfaces of color, lines, and geometric shapes - contribute their share of estrangement to these compositions that operate within the limits and artifice of plastic representation.

 However, some elements carry a symbolic, religious or mystical charge that powerfully captivates attention. Then, there is some kind of meditation about the sacred that justifies serenity, stillness and silence. An atmosphere that is not only pictorial but also reflective. An invitation to lose ourselves in the forms: with eyes, spirit and sensitivity.

Rodrigo Alonso

Professor, Independent Curator & Published Author.

Curator of the Argentine Pavillion, 54th Venice Biennale.


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LaCa PROJECTS, 2015. Charlotte, NC. USA.

 

El mecanismo inútil

Serenas, potentes, enigmáticas, las pinturas de Juan Dolhare plasman un universo de objetos suspendidos en el espacio y en el tiempo. Esta suspensión se proyecta hacia el plano semántico. Desterritorializados y carentes de contexto, dichos objetos parecieran descansar únicamente en la gravedad de su presencia contundente. Y sólo en ella. Su sentido es tan poco definido como los contornos de las brumas grises-azuladas que habitan los fondos inmutables.

El inventario objetual es tan reducido como lo es la paleta cromática que da vida a esta cosmología de tintes metafísicos. Un claroscuro perverso otorga realismo y profundidad a unos artefactos improbables que se recortan sobre planos netos. Algunos recursos gráficos – superficies de color, líneas, formas geométricas – aportan su cuota de extrañamiento a estas composiciones que operan en los límites y los artificios de la representación plástica.

Sin embargo, algunos elementos portan una carga simbólica, religiosa o mística que llama poderosamente la atención. Hay entonces una suerte de meditación sobre lo sagrado que justifica la serenidad, el estatismo, el silencio. Una atmósfera que no es sólo pictórica sino también reflexiva. Una invitación a abandonarnos en las formas, con ojos, espíritu y sensibilidad.

Rodrigo Alonso


Centro Cultural Recoleta, 2015. Buenos Aires, Argentina.